Sobre el sostén y el apego

Nos propusimos buscar imágenes que, sin una gran carga de edición, mostraran escenas de la maternidad con naturalidad. Queríamos mostrar escenas de la vida cotidiana de una madre, que nos invitaran a reflexionar sobre nosotras mismas…

En esa búsqueda, nos encontramos con la colección del artista Steve Hanks, la cual les recomendamos por la sencillez y naturalidad de sus obras; muestra escenas de la maternidad de una belleza especial. Pero finalmente nos inclinamos por la elección de un recorte de la tan conocida obra de Gustav Klimt “Las tres edades de la mujer” que aquí les mostramos…

gustavklimt

Fuente: Pinterest

Esta pintura nos hace pensar en los primeros contactos cuerpo a cuerpo entre la madre y su bebé. En ese contacto se da un verdadero encuentro… Es clara la posición de sostén materno, como también la expresión de tranquilidad del pequeño. La escena elegida parece reflejar un momento de serenidad en el que las variables temporales y ambientales se encontrarían detenidas.

Queremos aquí citar un fragmento de un libro leído hace muchos años y que describe algunas ideas con mucha sencillez (“Del sostén a la transgresión. El cuerpo en la crianza” Daniel Calmels. Ediciones Novedades Educativas):

“Una necesidad básica del recién nacido es el sostén materno, necesidad de marcada importancia con relación a otras, fundamentalmente porque el nacimiento se caracteriza por un pasaje del organismo de la madre al mundo externo, con la consecuente pérdida del entorno envolvente que lo sostenía, el cual funcionaba como un filtro térmico, acústico y lumínico. A esto se suma la vivencia de un cambio en la fuerza de gravedad que junto con las otras modificaciones, conforma un conjunto de factores amenazantes de la integridad del niño que debe ser compensada y atenuada con una vuelta, si bien ya no a la vida orgánica de su madre, sí a la vida corporal…

…Frente al recién nacido, los primeros interrogantes del adulto se refieren al sexo, la morfología y el peso. Las primeras miradas puestas en el cuerpo del niño son miradas que revisan su anatomía, que buscan ver lo no visto e imaginado… A posteriori, la mirada cubrirá las acciones, el interés estará puesto en el funcionamiento de la vida orgánica y el desarrollo psicomotor: succionar, tomar, arrojar, sentarse, caminar.”

Tomamos la idea de sostén por ser una de las características que atraviesa a la relación madre- hijo durante los primeros años, con las modificaciones que va tomando en función del crecimiento de los niños y de las demandas de cada etapa. Sin embargo, creemos importante mencionar que las particulares situaciones afectivas de cada madre, su entorno y su historia personal hacen que aquello adquiera matices.

Este vínculo posee sus propias complejidades. Todas en algún momento vivimos sentimientos ambiguos; no es algo raro por varios motivos. Porque durante el embarazo (sobre todo con el primer hijo) nos armamos imágenes ideales y creemos que las viviremos sin conflicto cuando tengamos a nuestro bebé en brazos. Porque el estado inicial de fusión con el recién nacido debe ir cediendo lugar paulatinamente al vínculo con otros. Y porque la realidad de la vida doméstica presenta otras demandas en la mayoría de los hogares (aun cuando se tenga personal que colabore). Es decir, que las tareas de una madre no se encuentran reflejadas en los sentimientos puros que desde el imaginario social se intenta imponer como norma general.

Y por esto, creemos que nuestra intención de compartir las experiencias de muchas, llega a ser una necesidad genuina. Creemos que sería mejor hablar desde los sentimientos y expresar nuestras vivencias, temores, inquietudes, dolencias a veces, alegrías tantas otras… Nuestras experiencias podrán ser contadas con una sonrisa o entre lágrimas pero de ambos modos, dirán mucho acerca de cómo vivimos la maternidad y la crianza. Estamos convencidas de que si somos muchas madres las que estamos hablando con un mismo estilo, nuestra voz tomará más fuerza.

Cada mujer puede ejercer la función de sostén materno de un modo distinto, pero muchas madres podemos encontrarnos en sensaciones comunes y vivir ese encuentro como un espacio de reflexión y unión necesario para repensarse en las experiencias de cada día…

NATI Y LAU

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