Madres que corren

Antes que nada, aclaramos que el título que elegimos no tiene nada que ver con un interés deportivo por correr maratones y superar la velocidad del tiempo, pero bien puede servirnos eso último como una metáfora de lo que vamos a compartir hoy.

correr

Queremos conversar sobre nuestras rutinas diarias de mamá. Sabemos que del otro lado de la pantalla hay muchas madres leyéndonos, que se sienten identificadas y aplauden nuestro esfuerzo de ponerle palabras a lo que vivimos algunas madres hoy. Queremos ser la voz pública de todas esas mujeres.

Muchas veces andamos aquí y allá, sentimos que corremos de un lado a otro, por horarios nuestros y de nuestros hijos. A veces pedimos permiso para salir antes del trabajo y llevar a nuestros hijos al pediatra; o los dejamos en el jardín para irnos corriendo a trabajar; o pedimos ayuda de alguien que los retire del cole porque no llegamos o porque tenemos una reunión de último momento. Muchas abuelas ayudan mientras tenemos algún otro asunto que resolver. Y cuando tenemos más de un hijo… corremos con las actividades de uno y otro, con los horarios de salida o de entrada del cole de uno y del jardín de otro, o cuando se enferman. Si a todo eso le sumamos las distancias y el tiempo que nos lleva trasladarnos de un lugar a otro, son muchas las variables que no podemos dejar de tener en cuenta al movernos durante el día, sobre todo en las grandes ciudades.

Corremos… A veces llegamos y a veces no. Y muchas nos terminamos conformando con este formato de llegar tarde a todos lados o vivir contrarreloj. Sostenemos muchas cosas del día a día de nuestra familia, pero terminamos nosotras muy cansadas. Y a veces pareciera que está mal decirlo… pero no estamos siempre conformes con lo que hacemos o cómo lo hacemos, y sentimos que el cansancio no nos permite disfrutar de algunas otras cosas. Sí, necesitamos relajar, pero ¿cómo?

belleza

Sabemos que existen distintos estilos de compatibilizar ocupaciones, horarios y actividades. No hay una receta única, pero lo que sí creemos fundamental en todos los casos es sentirnos bien nosotras y eso es posible. Sí chicas, si nosotras no estamos al menos un poco contentas con algo y  tranquilas, no vamos a sentirnos bien y no ayudaremos a nuestros hijos a estarlo tampoco.

Por eso creemos que es bueno encontrar algún momento de disfrute propio en la vorágine semanal. Hacerse tiempo para eso que hacemos como hobbie, o dedicarnos a nosotras yendo al gimnasio o a la peluquería, o anotarnos en un curso de eso que adoramos. Hoy hay muchas opciones y somos muchas las sabemos qué nos gusta y nos hace bien hacer.  Ir a aprender decoración de tortas, origami, costura, crochet, a un workshop botánico, a aprender técnicas de reciclado de muebles, a capacitarnos en alguna otra actividad distinta a nuestra profesión o incluso también hacer un curso de posgrado. Esos momentos y espacios propios por chiquitos que sean, son valiosísimos.

Lau en Workshop de Compañía Botánica
Lau en Workshop de Compañía Botánica

Nosotras sabemos de qué se trata eso, porque intentamos hacernos esos momentos que terminan siendo rituales de sanación.

Por si aún no estuvieron leyéndonos, sepan que nuestra intención es esa; hacer de este espacio, un lugar común a muchas. Aquí estamos para acompañarnos en todo lo que tiene la maternidad. Escucharnos entre nosotras y crecer acompañadas mientras transitamos este camino de ser madres de pequeños. Somos muchas las que estamos acá y confiamos que eso hará que todo parezca más sencillo.

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