“La maternidad nos hizo amigas”

Hace tiempo tenemos ganas de compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la maternidad y la amistad. Es el Día de la Madre y pensamos en todas ustedes, grandes mujeres que vamos conociendo.

Muchas Madres está creciendo y es en parte gracias a los relatos de ustedes que nos siguen y nos cuentan de sus vidas como mamás. Nos enriquece mucho escucharlas y creemos que lo mismo está pasándole a muchas madres más. Vemos que estamos pudiendo construir juntas una red.

¡¡Cuántas amigas nuevas podemos contar desde que somos madres!! Muchas veces escuchamos y decimos “la maternidad nos hizo amigas”. Por eso estas reflexiones son para todas.

La maternidad nos une en relatos que comienzan como simples anécdotas y continúan con historias cada vez más íntimas. Enseguida nos damos cuenta que entre madres hablamos el mismo idioma. Esas anécdotas tan de mamás… cómo duermen cuando son recién nacidos, cuánto comen, la adaptación al jardín, cómo ayudarlo a dejar el pañal, anécdotas divertidas algunas y otras que nos preocupan, muchas son las ocasiones en que pensamos como ayudarlos hablando con otras madres… Hay también amistades de larga data, que se afianzan al atravesar situaciones similares.

Por eso no creemos que la maternidad te aleje de la posibilidad de construir nuevas relaciones. Como el tiempo para nosotras es poco cuando tenemos hijos pequeños, las amistades se van dando en contextos nuevos. Encontramos momentos y espacios en grupos de juegos, en el parque, en la sala de espera del pediatra, los grupos de padres del jardín… a veces vecinas con las que nos cruzamos en horarios similares y nos detenemos en largas conversaciones en el ascensor o en la calle. Cualquier actividad en la que estemos acompañando a nuestros hijos es un lugar posible donde entablar una nueva amistad.

El camino de la maternidad es largo y es bueno poder compartirlo en un intercambio recíproco y frecuente con pares. Porque nos permite contenernos, alentarnos, aconsejarnos y muchas veces reírnos de nosotras mismas. La vida transcurre más liviana y feliz cuando la podemos compartir y disfrutar con amigas.

Nosotras estamos convencidas que la maternidad llegó a nuestra vida para sumar. A nosotras dos nos pasó eso hace años y aquí nos encontramos hoy, soñando, compartiendo, renegando a veces y tratando siempre de vivir la maternidad en plenitud.

¡¡Es una hermosa enseñanza para nuestros hijos mostrarles el valor de la amistad!!

Por eso les dejamos esta hermosa reflexión de Laura Gutman, en su libro “La maternidad y el encuentro con la propia sombra”.

“Los hijos necesitan madres creativas, plenas, encaminadas en su búsqueda personal, ya que el sentido que cada mujer encuentra a su propia vida le permite ofrecer sentido a la vida de los demás. Para ser creativas necesitamos tiempo. El tiempo es un bien sagrado que las mujeres debemos aprender a cuidar, ya que defendemos el tiempo de los demás pero no el propio. También debemos cuidar de nuestras pequeñísimas pasiones, escondidas en algún momento de ocio, relegadas a un incómodo cajón y compartidas solo entre confidencias silenciosas con alguna mujer cómplice de nuestras travesuras… Un remolino de vitalidad gira en nuestros cuerpos y nuestros hijos dependen en parte de la explosión de nuestro corazón, de la alegría infinita y el sentido profundo que encontremos en el hecho de vagar por este mundo con nuestras almas femeninas.” (págs. 326 y 328)

todo

Written by

Deja un comentario