BERRINCHES

Berrinche. Seguramente muchas tendrán alguna situación que contar que describa de qué se trata esta palabra. Por suerte hay libros que ayudan a clarificar la gravedad o no de cada una. “Pequeño decodificador ilustrado de berrinches” de Editorial Albatros plantea una mirada posible desde la Psicología Positiva para comprender a nuestros hijos y sus características en distintas etapas de la infancia. Las autoras son Anne-Claire Kleindienst y Lynda Corazza, formadas en esta corriente psicológica de gran auge en Francia y en crecimiento constante en todo el mundo, hacen un recorrido por varias escenas comunes y le suman humor. Aportan estrategias sencillas para afrontar cada situación y soluciones simples de aplicar a la vida cotidiana.

La Disciplina Positiva fue desarrollada en Norteamérica por Jane Nelsen y apunta a brindar herramientas de fácil implementación tanto en casa como en la escuela. Es un método que no es ni permisivo ni castigador, que permite desarrollar en el niño la autorregulación, mostrar competencias sociales y se basa en el respeto mutuo y la motivación. Toma algo de los trabajos de Alfred Adler y plantea así la posibilidad que tenemos todas las personas de encarar y resolver situaciones conflictivas comunes a la vida en comunidad.

Las autoras del libro además le suman ilustraciones muy gráficas y estrategias de resolución de conflictos de fácil interpretación.

   

Cómo podemos encarar e intentar resolver situaciones como por ejemplo: cuando no quieren ir al colegio, cuando no quiere comer, o no quiere dormir. Cómo mantener la calma y buscar las palabras adecuadas? Palabras que nos ayuden a nosotros, madres y padres, y que ayuden a nuestros hijos, palabras que los fortalezcan, que los hagan sentir capaces de enfrentar tantas otras situaciones.

Ante un berrinche podemos perder la calma, o no… y ayudar nosotras al niño a recuperar la calma. Cómo? Validar sus emociones, comprenderlo, alentarlo a aceptar y manejar su emoción, ya sea enojo, tristeza, molestia, miedo, etc.

Además plantea estrategias en casos de algunos diagnósticos vinculados a la ansiedad, hiperactividad, impulsividad, déficit de atención, hipersensibilidad. Más que postularlos como diagnósticos en sí mismo, realiza diagnósticos de situaciones específicas en que aparecen unos u otros síntomas. Y aporta también una mirada sobre cómo a veces actuamos los padres afianzando o no tales síntomas.

A su vez en la parte final, enuncia 10 claves para avanzar en nuestro camino pedagógico, las cuales aclaran las autoras que no son para aplicar al pie de la letra, sino avanzar reconociendo nuestros errores y nuestras dudas.

– Cultivar el sentido de la observación y la atención en nuestro hijo.

– Aprender a entrar en el mundo de nuestro hijo y a conectarnos con él.

– Partir de donde está nuestro hijo para llevarlo aún más lejos, activando sus propios recursos.

– Alentar a nuestro hijo en su camino de progreso.

– Comprender cuáles son las necesidades que se ocultan detrás del mal comportamiento de nuestro hijo.

– Desarrollar de manera conjunta nuestra autorregulación y la de nuestro hijo, para lograr una mejor inteligencia emocional.

– Adaptar constantemente nuestra postura pedagógica para acompañar la evolución de nuestro hijo.

– Modelar las competencias socioemocionales.

– Cuidar el vínculo contra viento y marea.

– Dar tiempo al tiempo, y centrarse en lo que es importante.

Quiero mencionar algo sobre la capacidad de autorregulación que tenemos todos, tanto niños como adultos. Qué es autorregularse? Es la capacidad de calmarse, ordenar las ideas, recuperar el dominio de sí. Para esto es necesario sopesar los pros y los contras, aceptar lo que viene y saber emprender tareas con la energía que se tiene, dejando de alguna manera que cada cosa vuelva a su lugar. Toma algo del yoga y del mindfulness y ejercicios de relajación psico-sensorial.

Para terminar, comparto una cita que encontré en sus primeras páginas: “El trabajo como padre comienza por la aceptación de uno mismo, de lo que cada uno es con sus límites humanos para acercarse lo más posible a lo que le conviene y avanzar desde el lugar donde está.”

Que es tedioso enfrentar al menos algunas de estas escenas que se muestran en el libro? Sí que lo es!! Creo que reconociendo cada uno (adulto) sus propias fortalezas y debilidades, estaremos avanzando en la comprensión de nuestros hijos, para ver más allá de la situación concreta que estemos viviendo aquí y ahora.

Written by

3 comments / Add your comment below

  1. Me lo compré hace unas semanas y me encantó! No voy a decir que es una solución a todos los problemas, pero sí ayuda a entender un poco mejor los comportamientos y actitudes que tienen algunos chicos y como podemos actuar los adultos en consecuencia.

    1. Tal cual Romi!! No existen soluciones mágicas, pero sí caminos de mejor comprensión y reflexión que nos ayudan a modificar formas de actuar y reaccionar. Abrazo grande!!

Deja un comentario