Una mamá multiplicando su amor por dos

Ser madre primeriza nos genera a muchas una gran variedad de preguntas, pero ¿cuándo llega el segundo hijo? ¿Cómo nos encuentra? ¿Cómo lo vivimos?

Una seguidora del blog, Ivanna, desde Tucumán nos cuenta su experiencia como mamá de sus dos hijos, Felipe y Catalina.

juguetes felipeycata

Nos habla de sus vivencias y de algunos miedos, con un lenguaje sencillo bien de mamá. También nos habla del disfrute cotidiano y de la capacidad de multiplicarse para estar atenta a los dos. Las invitamos a conocerla. Creemos que muchas se sentirán identificadas con su relato.

“Nada me gusta más en esta vida que ser mamá de mis dos hijos, poder destinarles tiempo y disfrutarlos me llena cada día. También a veces siento que logran sacarme de mis casillas… pero sinceramente no recuerdo como vivía antes de tenerlos. Ellos logran que yo sea la mujer que siempre soñé.

Cata fue tan buscada y tan amada como Pipe, desde que vimos el signo positivo en el test de embarazo. Pero a medida que llegaba la fecha posible de parto, los miedos empezaron a asomar. Me preguntaba ¿cómo voy a hacer con dos?, ¿la querré tanto como a su hermano?, ¿cómo hacer con Felipe para que no sienta que pierde lugar? Después de muchas lágrimas y cuestionamientos, el día que escuché su llanto al nacer, inmediatamente sentí que mi corazón se duplicaba en tamaño. Verlos juntos me confirmó que el amor de madre puede multiplicarse y Felipe me lo mostró en sus primeros contactos con su hermana.

Entre ellos hay miradas y juegos que me muestran que se entienden, que se quieren y que el vínculo entre ellos crece cada día. Se aman, se cuidan, se extrañan, pero también hay celos. Los entiendo, por suerte esos celos siempre son manejables.

Creo que algunas cosas una las maneja más canchera cuando tiene el segundo hijo. Es que te agarra más relajada en todo. Si tiene fiebre ya no salgo corriendo a la guardia, le doy el medicamento que me recetó el pediatra para que tenga siempre en casa, después un bañito y tal vez al día siguiente lo llamo al pediatra para comentarle. Algo más, el pañal. Si no tiene caca, lo hago durar un poco más, ya no corro a cambiarlo con la primera mojada.

Probablemente a muchas les pase que algo de lo que vivieron con el primero se repita con el segundo, pero ya tenemos la ventaja de saber cómo solucionarlo. Fiebre, mocos, pañales, chupetes, horarios, lactancia, mamaderas, comidas… Incluso una se ahorra tiempo y dinero cocinando para dos o haciendo un baño compartido. Lo que sí es un problema es que cuando se enferma uno (que generalmente es el que va al jardín), a los pocos días cae igual el otro. Ahí lo terrible es que las noches de desvelo se multiplican también. Y una no sólo ya no es tan joven sino que también con dos andamos medio agotadas. Pero bueno, nos reponemos, seguimos o nos aguantamos, para que ellos estén mejor en pocos días.

Los paseos son otro tema. Cuando salimos los cuatro, posiblemente los dos quieran al mismo tiempo upa de mamá o de papá, o la misma silla en un restaurante o ir a juegos distantes entre sí en la plaza… situaciones así hay innumerables!! O cuando queremos salir los dos solos, ya no es tan fácil buscar quien quiera quedarse con los dos. En mi caso, los abuelos son jóvenes y, ya sin hijos a cargo, tienen también sus eventos sociales. Aún así a veces se arma una piyamada improvisada con primitos en casa de los abus o de los tíos. Pero al día siguiente nosotros, nos levantamos igual de temprano que si estuvieran ellos en casa.

Con respecto a los juegos, suele no haber problemas, hasta que Catalina elije los juguetes del hermano para jugar que justamente son los preferidos por él. Para Felipe sus autitos son lo más preciado y se arma flor de despelote cuando los quiere agarrar su hermana. Por el momento me sigue resultando sencillo distraerlos con otra opción de juego. Pero dada la diferencia de edad, todavía ellos no juegan de la misma manera. Confío en que con los años, esto se moldeará y acomodará.

Ellos son lo más lindo que vivo cada día. Ser mamá hizo que la vida tomara otra dimensión, que las decisiones que voy tomando sean pensadas de otro modo, que la vida cotidiana tenga mil matices. Con todas las situaciones desgastantes que pueden aparecer con dos hijos, siempre hay algo maravilloso en cada día. Estoy convencida que eso es lo que hace que esta vida sea la más hermosa que pueda vivir. Una y mil veces más seguiría eligiendo ser mamá de ellos dos.”

elamorsemultiplica

Written by

Deja un comentario