Un mar lleno de muñecos

Ya muchas conocerán la dedicación que pongo en cada publicación que trate sobre el juego en la infancia, con todos sus cambios y elecciones correspondientes a cada etapa evolutiva. Por eso busco emprendimientos que desde distintas propuestas de juego, puedan sumar a esta mirada, tan necesaria. Con esta idea como punto de partida, me puse en contacto con Flor de Mar de Trapos y nos encontramos en enfoques comunes. Acá va algo de su historia, que funciona como hilo conductor de algunas reflexiones sobre el tipo de juguetes y la elección de los muñecos que podemos ofrecerles a los más pequeños.

Florencia nos comparte algo de su vida:

“Mar de Trapos es un emprendimiento chiquito de objetos de tela para mamás, bebés y niños  pequeños, con base en la ciudad de La Plata. Surgió sin querer junto a mi cuñada, mamá de dos igual que yo, que vive y cose en España. Nos separa un mar pero nos unen muchas cosas. Mar de Trapos nació como un lugar virtual donde compartir todo lo que nos gusta hacer. Fue tomando forma de mini emprendimiento en mi caso y ella tomo otro rumbo pero sigue cosiendo. Mientras, seguimos unidas en este espacio que ideamos para las dos entre costuras y muñecos.

A mí me gusta mucho hacer muñecos de apego. Me ilusiona pensarlos como objetos que brinden una sensación de confianza, acompañamiento o protección a los bebés cuando duermen. Y también los pienso como parte de múltiples escenas de juego cuando son más grandecitos.”

 

Como lo dice Flor, un mismo objeto de juego puede ir tomando distinta significación durante el crecimiento de cada niño. Y hasta es saludable que los primeros objetos de apego vayan siendo soltados y revestidos de otros significados. Hace un tiempo ya, en mis posteos de #PsicopedagogiaEnCasa hablaba así: “Allí donde los primeros meses el bebé siente que el pecho de la madre es parte de sí mismo, se instala una ilusión, que luego cede lugar al objeto transicional. Le permite procesar esa separación y esa desilusión de la omnipotencia inicial. Ese objeto no se pierde ni se olvida, sino que pierde significación. Se estima que es posible que perdure hasta los 2 ó 3 años, momento en que el apego inicial con el objeto pasa a enriquecerse con las características propias del juego simbólico.”

En las palabras de Flor se nota ese saber por lo que los más pequeños necesitan en esos momentos de separación de la madre, en los ratos de descanso o en la ida al jardincito. Ella dice:

“Me gustan mucho las texturas suaves de algodón y naturales. Me encantan las telas y soy muy cuidadosa a la hora de elegir cada una o cualquier otro material que necesite. Soy detallista, me gustan la calidad de las costuras, las vistas, las terminaciones. Presto también atención al paquete en el que entrego el pedido; quiero que todo se vea lindo y refleje la dedicación que le pongo a cada pieza. Le dedico mucho tiempo a cada pedido, desde la elección de materiales hasta el armado del paquete que lo va a contener. Pero no me quedo sólo con eso… De a poco me estoy animando a coser ropa para los más chicos, que sea cómoda y unisex.

En cada objeto que creo, trato de no caer en estereotipos: esos que dicen que hay cosas para nena y para nene. Yo me manejo con colores neutros, telas naturales, materiales de calidad y diseños únicos. Así como lo sostengo en Mar de Trapos y lo intento transmitir con cada objeto nuevo que hago, busco ser coherente y trasmitírselos así a mis hijas: Uma de 12 y Nina de 3 años. Ellas son también las que me marcan el camino, con ellas puedo ver si los muñecos sirven para el juego, si las acompañan durante la noche, si la ropa que hago es cómoda para jugar y se puede ensuciar y lavar fácilmente para volver a usarse.”

El sentido de lo natural que ella pone en cada objeto, refleja también aquello que sucede sin tantos condicionamientos durante la infancia. En la elección de los juguetes es fácil observar cómo hay una parte del adulto que se los ofrece y algo propio de cada niño, de su iniciativa, que lo toma y adopta como suyo o no. Así van construyendo sus gustos y preferencias. Y allí está la importancia de ofrecerles objetos de calidad.

A modo de cierre, ella nos cuenta:

“Me gusta lo que hago y vendo, porque son productos que a mí también me gustaría comprar. Solo así me resulta más fácil ponerle un precio a mi trabajo. Llevar adelante un emprendimiento es más difícil de lo que parece, con las responsabilidades de mamá y con el lugar de trabajo en casa. Sin embargo, el entusiasmo en cada muñeco y en cada prenda, en cada pedido, lo mantengo desde el principio hasta la última costura.

Me cuesta trabajar en el caos, por lo que generalmente pierdo un rato antes de sentarme a coser. Y así son mis días: casa, hijas, muñecos, telas, familia, fotos, hilos, diseño, ropa, creatividad, juego, bordado, costura, hecho en casa, a mano y con amor. Todo eso es mar de trapos: un proyecto que me entusiasma y quiero ver crecer, como a mis hijas.”

Confío que así será, Flor!! Por eso les dejo los contactos de este hermoso mar lleno de muñecos y cosas lindas, para que los conozcan y puedan jugar con alguno de ellos junto a sus pequeños.

Facebook: https://www.facebook.com/Mar-de-trapos-523224831341846/

Instagram: @mar.detrapos

Email: mar.detrapos@hotmail.com

Nada es imposible!! A jugar!!

Written by

2 comments / Add your comment below

Deja un comentario