Emporio Mágico: magia para todas

El interior de nuestro país tiene un aire especial, algo de arte mezclado con historias y personas con ganas de contarlas. Desde Carlos Casares, llega una de esas historias con magia. Es la de Anto y su Emporio Mágico.

Hay caminos y recorridos que a veces traspasan las generaciones, pasiones que se heredan, rituales que entre encuentros se van trasmitiendo y se viven con similares emociones. Así nos cuenta Anto que vivió el arte de tejer y coser en su familia. Las dejo con su relato:

“La historia comienza hace mucho, vengo de familia de docentes, tejedoras y costureras, así que las manualidades siempre formaron parte de mi vida. Crecí rodeada de mujeres creativas y emprendedoras. En mi casa siempre todo se hizo a mano, decoración, preparativos para cumpleaños, regalitos, souvenirs…así aprendí a tejer y coser, de la mano de mis abuelas, bisabuela, tía abuela y hasta abuelas de mi actual marido. Me enseñaron no sólo las habilidades requeridas, sino también la paciencia y el amor que son necesarios para crear cosas únicas. Cuando era chiquita me encantaba pasar horas investigando sus lanas, hilos, botones, telas y otros materiales que eran guardados como tesoros. Mis primeras creaciones fueron vestidos y ropita para las muñecas,  pero aproximadamente a los 16 años empecé a crear hebillitas y otros accesorios. Al principio fue un pasatiempo, y de a poco se fue transformando en emprendimiento. Con el tiempo el emprendimiento fue mutando, y cambiando de nombre, de acuerdo a las diferentes etapas de mi vida, llegando a ser actualmente Emporio Mágico.”

 

“Principalmente hago accesorios: hebillas, vinchas, colitas. También estoy agregando otros productos: prendas de abrigo tejidas, con saquitos, chalecos, gorros; y una línea lúdica a la que llamo “disfrasorios”, en la que se incluyen antifaces, capas, vinchas, que promuevan el juego simbólico y dramático sin caer en estereotipos ni en la masividad de los personajes comerciales.”

    

Anto es Psicopedagoga, mamá y feliz emprendedora. Ella también comparte cómo es combinar todas esas ocupaciones.

“Hoy, como mamá de Amalia (en sus “terribles” dos años), decidí focalizarme en los más pequeños, aunque muchos de los accesorios que hago “no tienen edad” y son usados tanto por niñas como por adolescentes y hasta adultas!

 

Emprender no es un camino fácil, cuesta encontrar el equilibrio y poder dedicarle su tiempo a cada cosa, maternidad y familia, profesión, emprendimiento… Muchas veces aparece el cansancio y la frustración, pero sigo avanzando pasito a paso. Amo lo que hago, me encanta crear, probar combinaciones, experimentar con materiales, colores y texturas, rescatar materiales y elementos heredados, y quiero transmitir algo de todo eso.”

  

“Soy amante de las artesanías, de las antigüedades y de lo hecho a mano. Me gusta pensar lo que hago como “timeless”,  sin época, que no esté sujeto exclusivamente a una moda. Por eso en mi Emporio Mágico busco ofrecer productos artesanales con identidad propia, que agreguen ese “algo” que para mí es un “toque de magia”. Trato de ir variando modelos y colores, repitiendo muy poco, y cambiando detalles, para que cada cosa sea única. Los productos estrella, sin duda ¡los moños!”

Las ventas son en su showroom- taller y a través de las redes sociales. Acá les dejo los contactos:

Facebook: https://www.facebook.com/emporiomagicocosas/

Instagram: https://www.instagram.com/emporiomagicoatelier/

Y está inaugurando nueva tienda virtual! Acá va el link:

https://emporiomagico.mitiendanube.com

Anto, que todo lo que venga sea con tanta belleza y magia!

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