Síndrome Urémico Hemolítico

Por medio de Andrea, una mamá seguidora del blog, conocimos la situación por la que pasó otra mamá, Cecilia, cuando a su hijo le diagnosticaron Síndrome Urémico Hemolítico. Ella nos trasmitió su intención de dar a conocer de qué se trata esta enfermedad y sus cuidados. Nosotras asumimos este compromiso y consultamos nuevamente a la Dra. Natalia Vázquez, médica generalista, quien nos explicó todo esto que les compartimos a continuación. Esperamos que sea de utilidad para estar alertas a ciertos síntomas y adoptar algunos cuidados.

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad causada por una bacteria llamada “EscherichiaColi”, productora de toxina Shiga (STEC).

Es una enfermedad grave tanto para niños como para los adultos.

La bacteria se puede contraer de alimentos contaminados, como carne picada de vaca y aves sin cocción completa (por ejemplo en hamburguesas), salame, leche sin pasteurizar, productos lácteos elaborados a partir de leche sin pasteurizar, aguas contaminadas, vegetales que es consuman crudos. También debido a prácticas higiénicas inadecuadas (se contagia a través de la materia fecal del enfermo) o aguas de recreación que estén contaminadas.

SUREMICOHEMOLITICO

En los primeros días de desarrollo de la enfermedad, los signos que deben motivar la consulta médica son:

  • Diarrea
  • Sangre en las heces
  • Irritabilidad
  • Debilidad
  • Letargia
  • Heces con olor fétido

Algunos de los síntomas posteriores son: disminución de la orina, palidez, distensión abdominal o aumento en el perímetro abdominal (debido al agrandamiento del hígado y del bazo), magulladuras, erupción cutánea en forma de pequeños puntos rojos (petequias), coloración amarillenta de la piel (ictericia), disminución del nivel de estado consciente, convulsiones.

Una vez diagnosticada el tratamiento es de “soporte”, con el fin de contrarrestrar los síntomas, ya que el síndrome en sí no tiene una cura específica.

Las complicaciones de la enfermedad afecta particularmente a niños entre 6 meses y 5 años, ancianos y a personas inmunodeprimidas. Estos son los grupos más vulnerables. Por lo cual se hacen indispensables algunas medidas de prevención, tales como:

  • Lavar cuidadosamente frutas y verduras.
  • Cocinar los alimentos a temperaturas que aseguren que la bacteria se destruye (la bacteria se destruye a los 70°C). Asegurarse cocción pareja de toda la porción. Se sugiere que los menores de 3 años no ingieran hamburguesas caseras o compradas, ni de locales de “comidas rápidas”.
  • Evitar la contaminación cruzada al elaborar las comidas, por ejemplo no utilizar la misma tabla para cortar verdura que para cortar carne.
  • Tomar leche y otros productos lácteos debidamente pasteurizados.
  • Tomar jugo de frutas pasteurizados.
  • Tener una buena higiene personal. Es muy importante lavarse las manos con agua y jabón luego de ir al baño y antes de manipular alimentos.
  • No ir a comunidades cerradas de personas que tienen diagnóstico bacteriológico positivo.
  • Evitar hacinamiento.
  • Tomar agua potable.

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En esta oportunidad, esperamos poder llegar a muchas madres más para que toda esta información que les compartimos funcione a modo de prevención.

Estamos muy agradecidas que tanto Andrea como Cecilia, hayan confiado en nosotras para pedirnos que le demos difusión al SUH por medio de esta nota. Pedimos que sean muchas las madres que la compartan y continúen esta cadena de información, para que la prevención sea aún más eficaz.

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