La actualidad de los certificados de discapacidad

Planteo la problemática de los Certificados de Discapacidad en Argentina por ser un tema de actualidad. Mi intención es hacer una aproximación y una pequeña reflexión a partir de mi experiencia laboral. En estos días ha aparecido en noticieros como tema de actualidad social y política. Hubo marchas y también discursos con posturas encontradas. Más allá de las ideologías políticas, este tema plantea también la realidad de la inclusión en nuestro país, tanto en lo educativo como en lo social.

Desde mi experiencia como Psicopedagoga, quisiera aportar cierta claridad al tema compartiéndoles algunas cuestiones importantes. En primer lugar, el acceso al certificado de discapacidad es un derecho para cualquier persona con un diagnóstico entre estas categorías: discapacidad de origen motor, intelectual o mental, sensorial visual o auditiva, visceral. Pero los hechos nos demuestran que es necesario cumplir con algunos requisitos más, que a veces excluyen la posibilidad de acceder a tal derecho.

En segundo lugar, cabe aclarar a quienes estén a punto de comenzar el trámite, que suele llevar varios pasos. Nunca fue un trámite sencillo, tal vez ahora está más centralizado en determinados organismos públicos. Por un lado son necesarias las consultas médicas con especialistas que den cuenta del diagnóstico, a veces también informes de tratamientos que realice y presentación de documentaciones varias del niño y grupo familiar. Esto va variando en función del tipo de discapacidad. Pero en lo que quiero insistir es que a pesar de no ser sencillo, es un derecho que debemos hacer valer, cada uno desde su problemática y todos como sociedad.

Pueden encontrar más información en estos links:

https://www.snr.gob.ar/cud/

http://www.buenosaires.gob.ar/tramites/certificado-de-discapacidad

Una vez obtenido el Certificado Único de Discapacidad (CUD), éste facilita el acceso a una serie de beneficios. Algunos de los más importantes son las atenciones médicas, tratamientos específicos y medicación gratuitos. Y además, el pase de transporte público, el cual también debería incluir viajes de corta y media distancia. Cabe aclarar que aquello que se denomina como “gratuito” es solventado por el estado y ahí está la clave de la problemática y el debate de estos días.

Pero la otra cara de todo esto, es el abuso que hacen de este recurso muchas obras sociales y prepagas. Sucede que muchas veces éstas, por no querer cubrir el costo de ciertos tratamientos, sugieren a las familias la tramitación de un certificado de discapacidad. De esta manera, la obra social no se hace cargo de los gastos de consultas a especialistas que el prestador requiera. Y haciendo uso de mi experiencia en este tema, les cuento que no todas las dificultades en la infancia, requieren de la tramitación de un certificado de discapacidad. Existe un abuso real y grave, fomentado por algunos profesionales (médicos y no médicos).

Etiquetar a un niño con un determinado diagnóstico en la primera infancia es un acto que tiene gran significación para su vida y el despliegue de sus posibilidades. La infancia se caracteriza por ser una etapa en la que todo se encuentrar en desarrollo continuo. En mi experiencia laboral, he visto diagnósticos muy precoces que se fueron modificando con el tiempo, pudiendo desplegar más y más capacidades, gracias a las intervenciones educativas y terapéuticas adecuadas. Esto no quiere decir que sea así siempre, pero es parte de esta realidad actual.

Habría que cuidar y hacer valer estos beneficios por la sociedad toda. Porque se trata sencillamente de la vida en comunidad. Hablar de inclusión es saber mirar más allá de la realidad individual de cada uno, es reconocer también las necesidades ajenas.

Si pensamos hacia atrás, notaremos que se ha avanzado mucho en la inclusión de las personas con necesidades especiales, pero queda mucho por construir. La inclusión no debe darse solamente en las aulas, sino en el discurso social, en la vida cotidiana, en el acceso real a la igualdad de oportunidades. Y en esto último está la clave de todo. Si se garantizara el acceso a las oportunidades que todos y cada uno necesita, entonces no estaríamos hablando de diferentes sino de iguales. Avanzaremos en este sentido, si dirigimos la mirada a un costado y escuchamos a los que tenemos al lado, caminando por la calle, en el viaje en colectivo, en la plaza, en los negocios del barrio. Podríamos así construir una mirada solidaria entre todos. Pero no hablo de solidaridad en el sentido de dar a los que menos tienen, sino en el sentido de dar a todos lo que les corresponde.

LAU

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